Uno de los temas que se están debatiendo últimamente en los blogs, revistas online, en charlas y conferencias, es el asunto de la difusión de la fotografía en internet. Se debate acerca de si las fotos se ven bien en pantalla, si se ven mejor en papel, si la experiencia es comparable o si las fotos deben ir acompañadas de audio y textos, de si deben presentarse montadas con criterios audiovisuales o de si basta la simple proyección de un trabajo fotográfico siguiendo las pautas heredadas de las proyecciones de diapositivas de toda la vida. Frente a este debate yo tengo algunas opiniones. No sé si puedo decirlas todas, pero por lo menos, aquellas que tengo más claras, las voy a decir muy rápidamente.
Lo primero es que creo que el medio online se adapta muy bien a cualquier trabajo de tipo documental, o como mínimo narrativo, pero funciona mucho peor a la hora de presentar trabajos concebidos como obras fotográficas en grandes formatos, donde la dimensión física de la copia tiene un significado y una razón de ser en sí misma. Es decir: puedo ver perfectamente The Ninth Floor, pero creo que me pierdo mucho si veo en una pantalla una foto de Gursky.
Creo que sí es positivo presentar un trabajo documental montado con un criterio audiovisual, es decir, con cambios de ritmo, con texto hablado, con música, con texto escrito en forma de titulares o de pies de fotos, e incluso con la introducción de vídeo. Ya sé que con esto estamos traspasando la barrera de la fotografía estrictamente hablando, pero es que me gusta. Así de sencillo. Os invito a que veáis The Trade. Este tipo de trabajo es lo que ha sustituido a los muy limitados artículos de 8 páginas y 12 fotos de cualquier dominical. Simplemente le da mil vueltas. Ningún dominical ni revista especializada podrá jamás dar tanta información y tan fácilmente digerible en sus carísimas páginas
No creo que quepa duda hoy en día, de que seguir con el esquema de filminas como cuando íbamos al colegio es simplemente aburrido y anacrónico. Algo distinto es un portfolio en una página web. Pero eso es un portfolio, no una presentación con pretensiones artísticas. Yo veo las fotos en las pantallas, maravillosamente bien. La luz de fósforo o LED que desprende una pantalla de ordenador normalmente resalta los colores, saca a relucir los detalles y además, evita que las imágenes se vean alteradas por el color de la luz que las ilumina.
Otra cosa es la experiencia. Yo sigo disfrutando más de un libro al aire libre y sin prisa, que de un ordenador enchufado en un lugar oscuro. Supongo que los ebooks en breve podrán mostrar imágenes en color, vídeo y audio. Cuando sea posible ver, a pleno sol un montaje como The Trade en un aparato que pese no más de 200 gramos y con una pantalla de unas 10 pulgadas, podremos decirle adiós para siempre a las revistas de papel. No así los libros. Los libros son objetos. Tienen, igual que las copias grandes, unas cualidades intrínsecas que no son sustituibles. por lo menos, no para alguien que como yo, ha pasado casi el ecuador de su vida acumulándolos en estanterías que son como mi barra de favoritos personal. Confío en que mi hijo hurgará en mis libros como yo hurgaba en los de mi padre. Estoy dispuesto a que encuentre cosas no aptas para su edad, porque nada de lo que puebla mis paredes es mentira ni le va a llevar a adorar el mal. Además, al lado de cada libro peligroso hay por lo menos uno que le ayudará a descodificar el anterior. No sé si me fiaría en igual medida de Google. Y dicho esto, quiero abordar lo que realmente me intriga de todo este asunto.
Muy bien, queremos poner nuestras fotos online. Queremos que las vean millones de personas. No necesitamos que ningún editor nos perdone la vida. Tenemos la sartén por el mango. Enseñamos lo que queremos. Será el público el que, con sus visitas o con su indiferencia nos de la medida de nuestro trabajo. No disfrutaremos del aval de una gran cabecera, pero tampoco nos hundiremos en el anonimato por no encontrar un hueco en ellas. Ningún diseñador nos cortará una foto. No publicarán nuestro reportaje, alterando la secuencia sin preguntar. No nos arriesgaremos a que nos pongan pies de fotos inexactos. Somos dueños de nuestro trabajo de principio a fin. Bien.
Pero la gran pregunta: ¿quién demonios nos va a pagar por nuestro trabajo? En serio, ¿cómo se sostiene una actividad tan carísima y comprometida como la fotografía documental si nadie nos paga por publicar?. Sí, algunos medios lo están intentando. La sección Lens de New York Times tiene una buena colección de reportajes, pero si pagan lo mismo que pagan por un reportaje estándar, os aseguro que a los fotógrafos no les llega para comprar un par de tarjetas de 16 gigas. Además todo ese material es autoproducido. No hay casi encargos. El periódico “premia” a los fotógrafos con la publicación en su web de los trabajos que ellos, con sus medios, han producido. Yo digo que ya está bien. Si seguimos proporcionando contenidos gratis a los medios, acabaremos con nuestra actividad. Ah, no! que ya hemos acabado con ella!
¿cómo se sostiene una actividad tan carísima y comprometida como la fotografía documental si nadie nos paga por publicar?
Hace no demasiado un buen reportaje a 10 páginas en un dominical español se pagaba a unos 4.000 euros. Hoy el New York Times paga unos 300 por día, gastos incluidos, a la mayoría de sus colaboradores. Además, con las publicaciones online, se rompe la territorialidad, por lo tanto no es posible, como antes, vender el mismo reportaje a varios medios de distintos países. Y está bastante claro que después de 15 años con internet gratuito, conseguir que la gente pague por ver cosas, parece utópico.
Es un poco lo que ha pasado con la música. Los músicos ya se han dado por vencidos. No cuentan ya con las ventas de Cds. Usan la red para promocionarse y luego dan conciertos. Hoy por hoy, que casi no se venden discos y las descargas de pago son minoritarias, hay más músicos que nunca. Y el circuito de conciertos es el más amplio de la historia. Hoy es bastante fácil ver a pequeños grupos haciendo giras internacionales. La red de contratación se llama Myspace. Un billete en turista y estás dando un concierto en Copenhage. Ganas 2.000 euros y al siguiente. De los derechos de autor, cada vez cae menos. Los músicos han emprendido el camino hacia la clase trabajadora total. Hasta ahora había músicos de estudio y estrellas. La idea de estrella va desvaneciéndose a medida que el mercado se globaliza y compiten en la misma arena U2 y Moriatry.
Y ¿qué pasa con los fotógrafos? ¿qué tendrán que hacer? ¿dar conferencias? ¿visitas guiadas de pago? Porque tiene que haber un equivalente al concierto en el mundo de la fotografía. Algo que sea en vivo y que añada algo de valor al trabajo ya creado. Las visitas a exposiciones comentadas por el autor son una buena aproximación, lo que pasa es que de momento no están muy bien conseguidas. Yo he asistido a alguna y hasta ahora, he salido de ellas más decepcionado por la proximidad del personaje que deslumbrado por su luz cegadora. Los fotógrafos todavía no tienen muy interiorizada la idea de que también deben dar algo de espectáculo. Da igual que nuestro trabajo sea muy enjundioso y sesudo. Tenemos que hacer que a la gente le interese. El reto es conseguir que haya gente dispuesta a pagar una entrada por vernos presentar nuestro trabajo. Tenemos que hacer que nuestra presencia frente al público sea un acontecimiento único, por el que vale la pena pagar.
Los fotógrafos todavía no tienen muy interiorizada la idea de que también deben dar algo de espectáculo
No es posible seguir haciendo copias de 100 cm, saludar tímidamente y hacerse el misterioso mientras nos escondemos detrás del galerista o el editor. Hay que estrujarse un poco la cabeza para encontrar formatos de exposición que rompan de una vez los esquemas tradicionales, pero hay que hacerlo de manera que lo nuevo que resulte sea más atractivo, no más críptico. Y no, no estoy descubriendo nada. hay fotógrafos que ya se comportan un poco así.
Hace nada Stanley Greene ha publicado un libro, Black Passport en el que habla de su vida como reportero de guerra. Pero no habla casi de sus fotos. Habla de su vida, en términos de sexo, drogas y Rock & Roll. Siempre que le he visto en un festival de fotos, aparece como una estrella del rock. Vestido de estrella del rock, con groupies y a menudo con un cámara de vídeo rodándole para algun documental. Stanley Greene empezó como fotógrafo de moda y da la sensación de que está recuperando alguno de los dejes de aquella época. Por buscar un equivalente, pero antagonista, diría que James Nachtewy es com Leonard Cohen. Un Grande, silencioso y discreto. Pero con su personaje, eso sí. David Lachapelle, Martin Parr, Salgado, incluso Alec Soth. Son más que fotógrafos. Son personajes. Un momento: Robert Capa ya era un personaje pop hace 80 años. De eso va la cosa. De envolver nuestro trabajo en un papel de celofán brillante y crujiente que atraiga irresistiblemente la atención del público, de manera que su interés trascienda las fotos y quieran saber qué hay detrás de ellas.
Lo que me planteo con todo esto, es si tenemos que hacer lo mismo que los artistas del esenario: utilizar la red para difundir nuestro trabajo y propiciar los encuentros en vivo con el público, donde la experiencia sea única y memorable. ¿Llegará un día en el que un fotógrafo llene un estadio de fútbol con entradas a 40 euros? No sé si yo lo veré, pero creo que sí vamos a ver el principio de algo parecido.
Los festivales como Photoespaña, Arles, Perpignan Parisphoto ya funcionan como arena del Star System fotográfico, donde la gente va y paga por tener cerca a sus leyendas. Muchos fotógrafos organizan talleres por todo el mundo. Talleres exclusivos, caros. Talleres en los que los alumnos son un grupo mixto de aficionados y profesionales que buscan mejorar sus carreras. Los talleres hacen un poco de concierto en vivo. Y también circulan por la red. La gente paga bastante y cruza océanos por pasar 4 días con Nadav Kander en Madrid. Por ahí van los tiros, entonces.Es nuestra responsabilidad encontrar alternativas. No podemos cruzar los brazos y observar simplemente cómo se marchita esta profesión. Es tristísimo ver cómo grandes fotógrafos que hoy tienen alrededor de 60 años se encuentran en una especie de ocaso, perplejos ante la desaparición del suelo que les sostenía antaño, y sin un plan concreto con el que seguir trabajando. Los que se han introducido en el circuito de festivales y talleres están reflotando, pero hay muchos que no han entrado ahí y languidecen entre cajas de cotactos que quizás nunca se convertirán en copias.
Una vez más, llego a la conclusión de que esta crisis, que es más que económica, va a marcar grandes cambios estructurales en muchas industrias, y la nuestra, por supuesto, no va a ser una excepción. De esta no vamos a salir tal y como entramos, pero quizás eso sean buenas noticias
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La misma reflexión para los libros. Desde luego no es lo mismo un libro en papel que unas letras en un kindle
Seguro que los fotógrafos vivirán haciendo buenas fotos, da igual el formato.
Interesante y bonito este nuevo proyecto.
Suerte!
La idea de que era necesario dar espectáculo para vender mejor el producto fue la base de mi charla en las jornadas de La Garriga, aunque no sé si fue muy bien comprendida. Si alguien tiene paciencia puede escuchar toda la intervención aqui: http://barcelonaphotobloggers.org/2009/11/02/vivir-de-la-fotografia-en-el-siglo-xxi-tecnica-estilo-personal-y-estrategias-de-marketing/
Por lo que respecta a salvar la foto documental, soy pesimista activo: Vamos a olvidarnos del asunto y a otra cosa. Fue bello mientras duró
Andrés, gracias por ser el primero en dejar un comentario.
Yo creo que un Kindle no no sustituye a un libro, pero creo que sí va a sustituir a las revistas. Especialmente cuando evolucione y soporte formatos más ricos. Creo que lo veremos pronto.
Emilio, por supuesto que la premisa básica de cualquier hipótesis es que las fotos deben ser buenas. Aquí, de lo que se debate, es de quién, concretamente, va a pagar ese trabajo. Decir que todo va a ir bien no basta para que todo vaya bien.
Siqui, es un placer tenerte como participante en esta nueva aventura. Comprtimos Global Assignments y podemos compartir más cosas. Soy consciente de que la propuesta de que el fotógrafo debe mejorar sus habilidades de comunicación no es nueva, pero no está demás seguir diciéndola. Es más, creo que deberíamos dar ejemplo. Yo ya estoy en ello.
Por cierto, Emilio, gracias por los ánimos que nos mandas!
Reportajes fotográficos que mezclan vídeo, sonido y fotografías me parecen un parche. Me dejan la sensación de quedarse cortos, con ganas de verlo en vídeo. Y esto es peligroso (no quiero terminar haciendo vídeo!) porque si la gente se acostumbra y lo reclama, las fotos dejarán de tener validez para contar historias. Las imágenes estáticas funcionan por si solas, no deberían necesitar nada mas…
Por otra parte, en cuanto a saber cómo vivir de la fotografía de reportaje, por mi cuenta he decidido imprimir un catálogo para una expo el año que viene, y sospecho que se venderá más que las propias fotos. Con lo que quizás me gaste menos en la impresión de las copias y más en el catálogo.
Y…¿Por qué no? Quizás sea un buen sistema, no cobro entrada, pero si te quieres llevar las fotos, maquetadas y reunidas en un libro, mejor que mejor… Del libro al kindle, o al que sea ya se verá, pero la gente sigue comprando libros, sobre todo de fotografía…
Mi enhorabuena por la web, la acabo de conocer y ya me entran ganas de seguirla…Y por supuesto, gracias por escribir sobre este tema, es casi una terapia de grupo ante el miedo al futuro!
Carlos, primero felicitarte por el artículo, los enlaces y la profundidad con las que has tratado el tema.
Mi experiencia es la contraria, soy fotógrafo aficionado, publico mis fotos en Flickr y gracias a internet he podido evolucionar como fotógrafo y vender mis fotos tanto en exposiciones como por contactos conseguidos en la red. Actualmente vendo parte de mis fotos en Getty. Nada de esto hubiera pasado hace diez años. Como miles de aficionados, hubiera dedicado un tiempo a la fotografía hasta cansarme de no llegar a ningún lado, me habría gastado un dinero en equipo y revelados y lo habría dejado.
Es la otra cara de la moneda.
Olmo, el cine sonoro acabó con el mudo. Se impuso por goleada y no había nada que hacer al respecto. No existe una actitud que pueda frenar las tendencias mayoritarias. No hay que tenerle miedo, sólo ser consciente de lo que llega. Respecto a lo que cuentas de tu expo, quizás tengas razón: la venta de libros puede llegar a ser más sustanciosa que la de copias. La pregunta no es cuánto dinero se puede hacer con una operación, sino si puedes tener una vida normal día a día, año tras año, dedicándote a una actividad que no tiene un ecosistema asentado y estable.
Jaime, gracias por tu opinión, aunque digo un poco lo mismo. ¿Podrías sostener una hipoteca, ir de vacaciones, o pagar un par de colegios con lo que vendes en Flickr? Se trata de que los fotógrafos tengan una vida económicamente viable, no dar por bueno que esta es una profesión para solteros solitarios indefinidos. Lo que distingue a un país desarrollado de uno que no lo es, es precisamente, su grado de inserción en la sociedad de los trabajos creativos. Por ejemplo: hace 10 años ser bailarín en España era casi un suicidio. Hoy, con media docena de musicales en cartel permanentemente en Madrid, ya hay un mercado que da un cierto soporte a esa actividad. En Estados Unidos, en ese sentido, nos llevan unos 40 años de ventaja.
Enhorabuena por la nueva web! Espero y deseo que cuaje y pague a los que la hacen con algo mas que el cariño de visitantes y comentaristas.
Yo conozco media docena de grupos de los que hacen giras internacionales desde My Space y dos o tres de los promotores que los mueven. Desde luego las cifras estan muy lejos de lo que dices. Hace poco ayude en el concierto de una “estrellita” que vino desde Amsterdam a taquilla y se ganó 200 euros. Llevaban tres meses de gira, en plan furgona, pensión y concierto noche si noche no, y volvian a casa a trabajar y ahorrar para la siguiente. Aluciné con la falta de proporción entre el mega esfuerzo y los micro resultados, y se lo comenté. Me pusieron en mi sitio contestando que es una forma de vida. La que querían. Y es eso: quieres ser fotógrafo, pues ya sabes lo que hay. Quieres emocionar a la gente desde un escenario con tu música, pues ya sabes lo que hay. Todos esperan ganarse una base de seguidores que les permita vivir, pero es muy muy difícil.
No estoy tan seguro de que no pueda cambiar la tendencia de internet, igual confundo mis deseos con la realidad. Es inaceptable que las telefónicas hagan negocios milonarios con el ADSL y los proveedores de contenido que lo sostienen -todos, el New York Times y Spottorno- no reciban su parte proporcional. La televisión es gratis y además de que no terminó con el cine, paga por los contenidos en los que basa el negocio.
La descripción que haces del tal Stanley Greene no me atrae en absoluto como para pagar una entrada para una charla suya. Igual que no pagaría para ver a la estrellita del Bono de U2.
JG, gracias por asomarte y gracias por tu aportación. Si, estoy seguro de que los beneficios de los músicos Myspace son, en su mayoría, más exiguos que lo que apunto. Sin embargo sé también que hay un estrato cada vez mayor de músicos que, sin ser estrellas mundiales, consiguen ganarse la vida muy decentemente de esta manera.
No creo que si decides ser músico o fotógrafo tengas que aguantarte con la ruina económica. Es más, diría que esa es una actitud muy conformista, que no contempla el éxito razonable. No creo que haga falta ser maldito para vivir del trabajo que te gusta. La lista de gente que lo hace es larguísima. Yo mismo me dedico exclusivamente a la fotografía. Bien es cierto que hago publicidad también, pero eso, lejos de ser un problema, es una actividad que me mantiene activo y alerta de cómo se mueve el gusto medio del público. Otra cosa es que influya en mi trabajo personal, que lo hace en una pequeña medida.
Como le decía a Jaime, yo considero que una sociedad avanzada se mide también por la integración en el panorama económico medio de las actividades artísticas. Yo espero que en España no tardemos demasiado en considerar profesiones como actor, fotógrafo, grabador o escritor, trabajos de alto riesgo. espero que el mercado sea tan amplio y variado que haya un ancho estrato medio para que no nos rijamos sólo por los extremos de las super estrellas o los perdedores absolutos.
Respecto a la segunda parte, estoy bastante de acuerdo contigo. Yo mismo, con mi blog, estoy proveyendo de contenidos gratis, aunque lo hago como los músicos de Myspace. Confío en que de alguna manera, me vuelva de manera beneficiosa. Mírate el primer post de mi blog. Verlo hoy en día es divertido.
En definitiva, gracias JG y gracias por tu blog también, en el que siempre nos enseñas cosas que merecen la pena.
Bueno, Pepe, tu aportación es clara, aunque no sé a dónde nos quiere llevar.
ERRATA: en el comentario de las 22:52 falta dos palabras en la siguiene frase: “… en España no tardemos demasiado en DEJAR DE considerar profesiones como actor, fotógrafo…”
Con mi comentario quería decir que no me interesan para nada los artistas que van de estrellas, que se crean un personaje, etc… más bien me repelen, y si este es el camino que tienen que tomar TODOS los fotógrafos para poder vivir de su vocación entonces es una lástima.
1. No todo el mundo es capaz de componer una canción, ni de escribir un libro (aunque sean malos) pero cualquiera puede hacer una fotografía (y, aunque sea de chiripa, hasta una buena)
2. La fotografía es tan popular que ha llegado hasta el móvil, medio del que, por cierto, se nutren muchos medios en ciertas noticias.
3. La mayor parte de los aficionados no piensa en vivir de la fotografía, por lo que puede incluso regalar su trabajo.
4. Una fotografía no es tan “interesante” como un libro, una película, un concierto… a la hora de vender un “making off”, a no ser que se acompañen de una historia (como la de un reportero de guerra, por ejemplo)
Fernando:
1. Todo el mundo es capaz de silbar la Gallina Turuleta o de escribir la lista de la compra, al igual que todos saben hacerle fotos s su bebé con el móvil. Escribir un libro o componer una canción es igual de difícil que hacer una foto en el lugar y en el momento que se quiera, y del modo que se quiere. La chiripa no es algo que se contemple en el mundo profesional.
2. Vaya noticia.
3. Por eso son aficionados.
4. Es evidente que no has visto un making of de Leibovizt o de Gregory Crewdson. También puedes ver el documental War Photographer. Te sorprenderás. Y las fotos no se acompañan de una historia. Las fotos, si son buenas, son la historia.
5. La osadía es la única virtud del ignorante.
Pepe, ya te pillo. Creo que en eso estamos todos de acuerdo. Lo que quería resaltar en el articulo es que quizás, de alguna manera, tenemos que ser más conscientes de la parte divulgativa. Mirar un poco hacia afuera y abandonar el cripticismo que a veces nos rodea. Gracias por tu comentario.
Carlos:
Intentaba responder a la pregunta que planteabas: “¿quién demonios nos va a pagar por nuestro trabajo?”
Mi respuesta es: “Nadie”, y mientras se siga pagando (como avanzas en el artículo) “cada vez menos”
Mi justificación (que creo que no has querido entender) es que hay miles (por no exagerar, porque seguro que son cientos de miles) de fotógrafos que son amateurs no porque sus fotos tengan menos calidad, sino porque no viven de ello. Como no viven de ello, pueden “regalar” su trabajo. ¿Por qué van a pagarte a ti?
Por otra parte, una fotografía no sólo es la parte técnica, también la inmediatez, la noticia. Como la fotografía se ha “democratizado” cualquier persona tiene la oportunidad de documentar cualquier evento.
Entiendo que a un fotógrafo un making off de una fotografía le parezca apasionante (igual que a un biólogo la aparición de un nuevo tipo de bacteria), pero al 99% de la población le parecera un coñazo.
PD: Silbar la Gallina Turuleta no es componerla. Cuando compongas una canción para niños me cuentas. La lista de la compra no es un libro.
PD: Ciego es todo aquel que no quiere ver.
Fernando:
entiendo que debe ser muy frustrante creer que se es bueno en algo y tener que trabajar de otra cosa. Quizás deberías reflexionar acerca de cuál es el verdadero motivo por el que no vives de tus fotos.
Insisto, mírate esos making of (con una f). Verás que te interesarán incluso a ti.
acabo de “tropezar” con este blog y me resulta muy interesante. FELICIDADES, por esa capacidad para quedarme enganchado desde hace una hora con estos post. Estaré vigilante…
Me parecen muy acertadas las apreciaciones de tu articulo, un saludo desde Mexico
y les dejo estos links de cosas acerca de la fotografia documental que he escrito en mi blog:
http://el-revoltoso.blogspot.com/2009/11/link-la-fotografia-documental-conlleva.html
http://el-revoltoso.blogspot.com/2009_11_04_archive.html
saludos!!!
“Confío en que mi hijo hurgará en mis libros como yo hurgaba en los de mi padre. Estoy dispuesto a que encuentre cosas no aptas para su edad, porque nada de lo que puebla mis paredes es mentira ni le va a llevar a adorar el mal”
Me parece excelente esta frase tuya, al igual que tu Carlos hurgé en los libros de mi padre y si al menos aun no se lo que quiero, si se lo que no quiero, los libros representan mas que papel, perduran y nos cambian…
Te adelanto que usare tu frase citandote claro porque por aqui en mis tierras urge promover la lectura…
Un saludo de nuevo y creo que me he salido del tema fotografico, pero que va si los libros y las fotos son tan parientes…
Rodrigo S.
Rodrigo, muy amable.
He estado viendo El Revoltoso. Te auguro un buen futuro, porque a tus 19 años se te nota muy centrado y bien informado.
Obviamente ha quedado desvelada mi identidad secreta indescifrable, de Mr. Spock.
olé tus/vuestros huevos!! Me gusta esta iniciativa, me gustan las opiniones dispares, las polémicas y la mare que los parió. Ale, a seguir haciendo fotos y escribiendo. Lo exigimos desde el populacho!!
“Fue un escritor indiferente al prestigio o al éxito. Como decía Flaubert de los escritores auténticos, para Onetti escribir era su manera de vivir”. Vargas Llosa hablando de Onetti.
Me ha recordado este post. Evidentemente el que da el discurso tiene otras prioridades, como ser rico y famoso.
Es lo que queria decir con el ejemplo del musico. Eres fotógrafo, puede que alguna vez te vaya bien y seas una rock star, pero esos momentos pasan rápido y sigues siendo fotógrafo y si lo que quieres es ganar dinero, a lo mejor debes pensar en ser notario o broker.
Sam Haskins se ha suicidado hace unos dias. Lo tuvo todo en los 70 y seguia trabajando, pero ya no era una rockstar, solo un fotógrafo. Y me trae a la memoria a Bob Carlos Clarke. Dos rock stars fotografos. Casi todos mis heroes fotográficos tienen otros oficios para sobrevivir (y hablo de gente como Adams, Shore, Frank, Iturbide, etc.) o viven muy modestamente de su oficio. Hay gente millonaria como Newton o Lachapelle, pero son raros. Y luego está Leibowitz, que gana una pasta pero gasta mas, aunque eso es otra historia…
Hola Carlos,
Lo primero felicitaros por este medio hecho por fotógrafos. Ya os seguía en Soitu y ahora continuaré haciéndolo.
Soy fotógrafa profesional y tras años de estar a nómina en prensa diaria, decidí independizarme para realizar reportaje y mis propios temas.
Estoy viviendo el cambio en los medios como cualquiera de los que nos dedicamos a esta profesión, e intento día a día, adaptarme al nuevo panorama e intentar coger lo bueno que tiene internet y aplicarlo a mi trabajo. La red es un campo abierto y nos dá la libertad que antes jamás tuvimos.
Sé que la situación económica es dificil acentuada también por la “crisis” que nos han vendido, pero creo que no hay que tirar la toalla.
Suscribo tus palabras porque veo que dentro de la relidad nos animan a reinventarnos.
Internet cambia y día a día Hagámoslo nosotros también y no perdamos el tren!
Buenas.
Esplendido artículo, muy certero.
Saludos
Interesante lo que dices. Las vueltas que le das al problema. Si es efectivamente un problema real.
Y que?. Si los fotógrafos profesionales desaparecen. Si el ganar su vida con la fotografía no es mas viable. Desaparecerá la fotografía?.
No. Esta claro. Desaparecerán los fotógrafos independientes que cobren por ello. Y entonces el espacio para “ver” seguirá llenándose con fotógrafos, que son aun fotógrafos aunque no se ganen la vida en ello, y aunque (es mas) pierdan dinero en ello.
Pero claro que se puede comprender la preocupación de quienes se ganan la vida fotografiando. Pero esto es mas un problema personal de cada uno. No el problema de la fotografía ni de quienes amemos la imagen.
Quizá parezca cínico decirlo pero es una realidad.
Hola a todos:
Unir el futuro de la fotografía al de los fotógrafos profesionales es una cuestión importante pero no la única. Prmitidme una comparación que creo que es ilustrativa:
Yo competí unos 15 años en ciclismo de montaña a nivel nacional e internacional y siempre tuve claro que era casi imposible vivir de ello. Obtuve varios puestos destacados de los que estoy muy orgulloso. Eso sí, me saqué una carrera universitaria aunque me quitase horas de entrenamiento.
El hecho de que no fuese profesional pero compitiese contra ellos jamás me hizo sentir “menos ciclista” que ellos.
Además, cuando la bicicleta pasa de ser tu afición a tu profesión entran en juego elementos negativos que antes no habían: presión por los resultados, normas de los equipos, competir aunque no te apetezca, etc.
Personalmente, me gusta la fotografía como medio de expresión artística y como manera de captar temas que me interesan: retratos, deporte… Mi objetivo, al menos en la actualidad, es ir alcanzando a la mayor calidad técnica posible y lograr fotos que me emocionen a mí y a la gente que me importa.
Si pudiese vivir de ello, sería magnífico, pero si no, no me siento “menos fotógrafo” que un fotógrafo profesional.
Evidentemente, al tener otro trabajo no tengo el tiempo ni los medios para llevar al máximo mis posibilidades, pero tengo la ventaja de no tener la presión de “ganarme los garbanzos” con la fotografía.
Un saludo:
Calixto
Enhorabuena por vuestra web. Tenéis un nuevo feligrés.
Este artículo me ha hecho pensar y escuece un poco por cierta. Soy profesional y vivo de esto, el negocio es cada vez más difícil y el marketing y en gran medida el espectáculo es lo que nos falta.
A los que les quepa alguna duda una aclaración ovbia: no se gana la vida como fotógrafo quien quiere sino quien puede. Es mucho más fácil conseguir 50 “Whows” en Flickr que un euro de un cliente. Y esto solo se debe a una cosa: La calidad del trabajo. Si alguien puede cobrar por algo no lo regala.
Saludos y larga vida a este sitio!