Camaras, Tecnologia

Lo mejor del CES 2010: ¡una Casio!

0 Comentarios 08 Enero 2010

Un artículo de Ramón Peco

El CES 2010 está siendo bastante aburrido en lo que a presentación de cámaras se refiere. Y no es por falta de lanzamientos. Se han presentado multitud de modelos, la mayoría de ellas compactas más o menos asequibles (y por asequible se entiende que cuesten menos de 300 euros). Lamentablemente prosigue ese afán por engordar la resolución de las máquinas más modestas a costa de la calidad de imagen. De hecho, son mayoría las cámaras presentadas con sensores diminutos de 12 o 14 megapíxeles. Un fenómeno que, por decirlo de alguna forma, viene a ser el equivalente al uso de las grasas trans en la alimentación.

El poner más y más megapíxeles a una cámara dotada de un sensor modesto es un argumento publictario bastante zafio, que no busca otra cosa que engañar al comprador. La inmensa mayoría de los que adquirirán una de esas cámaras no tiene ni idea, ni falta que hace de que la tenga, de los entresijos técnicos de su tecnología. Se presupone, eso sí, cierta honestidad por parte del fabricante. Si nos dicen que un producto tiene mucho de algo será que por eso es bueno. Pues no es así. A pesar de todo la fórmula parece funcionar. Lo demuestra el estudio de la consultora GFK para el Reino Unido, en el que se indica que en las pasadas navidades se han vendido más cámaras compactas que en el año anterior.

En el CES 2010 nos encontramos con paradojas como la protagonizada por Olympus. Tras decir uno de sus máximos responsables hace unos meses que ninguna de sus réflex superaría los 12 megapíxeles, ha presentando en ese evento cámaras compactas con sensores de 14 megapíxeles. Pero no es el único caso. De hecho no hay ningún fabricante que haya tenido el coraje de rebajar la resolución de sus cámaras. Tal y como hizo Canon al lanzar hace poco la compacta profesional G11 (que tiene 10 megapíxeles en lugar de los 14 de su antecesora, la G10). Pero también Canon anda presentando en el CES máquinas baratas con una resolución hinchada hasta los 12 megapíxeles.

Veloz y con sensor CMOS con iluminación trasera.

Ante un panorama en el que nadie parece estar dispuesto a apostar por lo que debería ser lo más importante, la calidad de imagen, no es de extrañar que los únicos que innovan en el sector, al menos según lo que hemos visto en el CES, sean firmas de electrónica de consumo (y no de tecnología fotográfica). Destacan las cámaras de Samsung y Casio. Pantallas enormes de gran calidad y conectividad a internet son la apuesta de los primeros para sus compactas. Y es que las cámaras sociales pueden ser una de las grandes tendencias del año que comienza. Por su parte, Casio apuesta por máquinas híbridas de foto y vídeo. De hecho, de todo lo que se ha visto en el CES la EXILIM High Speed EX-FH100 es el lanzamiento más interesante. Al menos si dejamos de lado la esperada NX10 de Samsung, la respuesta al sistema Micro Cuatro Tercios.

Divertida como pocas
Según nos confirma la propia empresa la EX-FH100 se venderá en España en marzo a un precio de 299 euros. ¿Por qué resulta interesante el juguete? Por estar plagado de funciones innovadoras y tener probablemente, aunque eso debe demostrarlo, algo más de calidad de imagen de la que estamos a acostumbrados a ver en su segmento.

Entre sus virtudes más destacables destacan las de alta velocidad de disparo y un sensor con un tamaño de 1/2.3 y tecnología CMOS con iluminación trasera (algo que en teoría mejora la respuesta de la sensibilidad con valores ISO altos). Su velocidad de hecho le permite captar 30 fotos por segundo en el modo Jpeg de 9 megapíxeles. Aunque alcanza 40 disminuyendo el tamaño de las tomas. Por otra parte es posible programarla para que antes de pulsar el botón de disparo capte 20 fotos y otras 20 después de pulsarlo. Imposible que se escape un instante decisivo con semejante ametralladora.

La pantalla es de 3 pulgadas y 230.000 píxeles.

Gracias a su rapidez también permite captar tres tomas a alta velocidad con distintos valores que se fusionan en una foto para mejorar el rango dinámico. Sigue en ese sentido los pasos de las Ricoh CX1 y la CX2 (es interesante consultar la prueba de esa función que Valentín Sama realizó en DSLR Magazine). La velocidad de su sensor CMOS también le permite captar a gran velocidad distintas imágenes con varios ajustes para una misma imagen y luego elegir la que preferimos. En la lista de aciertos también hay que resaltar un objetivo de 10 aumentos con una distancia focal que va de los 24 a los 240 mm. La estabilización es mecánica y la luminosidad, eso sí, se resiente, pues sus aberturas máximas de diafragma oscilan entre f/3.2 en angular y f/5.7 en tele. A pesar de su gran cantidad de automatismos puede usarse en modo manual e incluso permite grabar los archivos en modo RAW (el único que permite captar imágenes de 10 megapíxeles).

En lo que respecta a la grabación de vídeo permite filmar en modo HD 720p con una velocidad de 30 fps. Sin embargo, en lo que verdaderamente destaca en ese aspecto es en la filmación ultrarrápida de secuencias, que es la gran baza de la serie de cámaras Casio a la que pertenece. En el modo de menor resolución, con una extrañísima resolución de 224×64, graba secuencias a 1000 fps. Pero quizá lo verdaderamente interesante es filmar con un tamaño de 640×480 a 120 fps. De esa forma podemos ralentizar nuestros vídeos para internet a cámara lenta aumentando un tercio su duración. El sonido lo registra con un micrófono estéreo incorporado. Lo que no queda claro es si pueden usarse ajustes manuales al filmar vídeo, usar el zoom, y ajustar el enfoque.

Incorpora una pantalla de tres pulgadas y 230.000 puntos que muestra imágenes con una resolución de 960×240. No dispone de visor óptico. Se alimenta con una batería de litio (habrá que comprobar la autonomía teniendo en cuenta la cantidad de prestaciones de la máquina). La construcción parece bastante robusta. Y de la ergonomía, como es evidente, no podemos decir nada pues no la hemos tenido en la mano.

En definitiva, una cámara, que tiene mucho de gadget, para los que quieren hacer fotos sin tener prácticamente ni idea de técnica fotográfica. Pero a la que sacarán más partido los más experimentados y algún profesional heterodoxo que quiera divertirse haciendo cosas como cronofotografía (al menos si no le importa la calidad de imagen de una compacta con un sensor modesto). El juguete debe ser divertido como pocos, sólo queda ver si después de todo es capaz de hacer fotos mínimamente interesantes.


TEMAS SIMILARES:

Autor

Ramón Peco

Ramón Peco - ha publicado 39 artículos en El Fotográfico.

Es periodista y fotógrafo. Ha coordinado la sección de Fotografía de Soitu, y antes formó parte también en el mismo medio del grupo de redactores de Vida Digital. Actualmente trabaja como periodista especializado en fotografía en quesabesde.com y en la red social blipoint.com. Colaboró en medios de tendencias como Vanidad, Neomoda, y Neo2. En las trincheras del periodismo diario ha trabajado para la Agencia EFE, El Día de Ciudad Real, y Estrella Digital. Es autor de los libros Internet para Escritores y Nueve Diálogos. Entre otras cosas colabora como periodista en la revista experimental Lalata, desde hace más 20 años no ha dejado nunca de hacer fotografías, y en 2005 puso en marcha una cosa a la que llamaban blog. Se licenció en Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid y se graduó en la primera promoción del Master de Periodismo Digital de El País.

Contactar con el autor

Tu punto de vista

Comenta

Twittografico

2009 | 2012 El Fotográfico | Algunos derechos reservados