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Salinger, ¿no querías caldo? pues toma dos tazas

2 Comentarios 01 Febrero 2010

Un artículo de Ramón Peco

Poco antes de la muerte de Salinger un buen amigo me hablaba de la conocida foto en la que aparece amenazador ante la cámara. Me pareció una circunstancia especialmente curiosa la de que se fijase en esa foto pocos días antes de su fallecimiento. Incluso escribió un artículo sobre la misma.

La imagen más conocida de Salinger.

La imagen más conocida de Salinger.

Para rizar el rizo descubro hace unas horas que El País está difundiendo otra foto de Salinger hasta la fecha desconocida. Recuerdo entonces la conversación y la tesis de mi amigo, que aquí reproduzco:

“Salinger lleva años levantando el puño contra el mundo. Rara avis en un hábitat, el de la creación literaria, tan superpoblado de egos hipertrofiados, ha dedicado todos sus esfuerzos a dejar de ser aquel prometedor autor que, allá por los años cincuenta, adquiriera fama y prestigio. Pero todos sus empeños en desaparecer, en hacernos olvidar que hubo un tiempo en que fuera portada de Times, han sido en vano. Antes al contrario, su actitud esquiva, su anhelado anonimato no ha hecho sino avivar las llamas de la curiosidad. Cuanto más hace Salinger por apartarse de la vida pública, son más y más los curiosos que se acercan a husmear por su casa, a hozar en su vida privada. Y crecen los rumores sobre sus manías, sobre su extrañas costumbres, acerca de esas novelas ocultas que el autor se niega a publicar”.

Está claro que el hallazgo del nuevo retrato refuerza claramente las ideas expresadas en ese artículo. El sonriente Salinger, que posa orgulloso con un cigarrillo como si se tratase de un viejo anuncio de Lucky Strike, muy poco tiene que ver con el malhumorado anciano inmortalizado a traición 40 años después. La foto que ahora se difunde fue disparada por un tal Antoni di Gesu. Un fotógrafo de estudio que trabajaba en 1952 en Mahattan cuando Salinger acudió a él para hacerse una foto que regalaría a su madre y a su novia.

A pesar de la satisfacción con la que aparece, Salinger solicitó en el momento de hacerse la foto que no se difundiese, probablemente por ser una foto personal. Una promesa que Di Gesu mantuvo hasta hasta 1982, momento en el que la incluyó en una retrospectiva llamada, con notable oportunismo: ‘30 años de color y J.D. Salinger’. Y es que el fotógrafo se consideraba un pionero en introducir el color en el retrato a pesar de que la foto de Salinger está hecha en blanco y negro. Di Gesu murió en 1993 pero en el momento en el que Salinger falleció alguien debió acordarse de la foto, cuyos derechos, como no, hoy explota Getty.


Lo que queda claro es que Salinger logró a fuerza de esconderse multiplicar exponencialmente el interés sobre su figura, un caso ante el que sólo tien un rival posible: el también escritor Thomas Pynchon, del que sólo se conoce alguna imagen de juventud. El bueno de Pynchon ha alimentado tal leyenda que hasta en los Simpson se han hecho eco de su obsesivo anonimato.

Cabe preguntarse si la nueva foto del autor de El Guardian entre el Centeno, que expresó claramente su decisión de que no fuese difundida, es legítimo que sea publicada sólo unos pocos días después de su fallecimiento. Veremos si todo está atado y bien atado, porque al parecer es sólo uno de los 48 negativos que disparó Antoni di Gesu. Más allá de cuestiones legales o morales me temo que si el muerto levantara la cabeza más de uno se recibía un buen puñetazo.


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Autor

Ramón Peco

Ramón Peco - ha publicado 39 artículos en El Fotográfico.

Es periodista y fotógrafo. Ha coordinado la sección de Fotografía de Soitu, y antes formó parte también en el mismo medio del grupo de redactores de Vida Digital. Actualmente trabaja como periodista especializado en fotografía en quesabesde.com y en la red social blipoint.com. Colaboró en medios de tendencias como Vanidad, Neomoda, y Neo2. En las trincheras del periodismo diario ha trabajado para la Agencia EFE, El Día de Ciudad Real, y Estrella Digital. Es autor de los libros Internet para Escritores y Nueve Diálogos. Entre otras cosas colabora como periodista en la revista experimental Lalata, desde hace más 20 años no ha dejado nunca de hacer fotografías, y en 2005 puso en marcha una cosa a la que llamaban blog. Se licenció en Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid y se graduó en la primera promoción del Master de Periodismo Digital de El País.

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2 comentarios



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  1. Lo que me llamó la atención al verlo en el periódico, es que los de El País hacen mucho incapié en el pié de foto sobre la petición del escritor de que no se divulgara la foto. Le añade más morbo si cabe. Y en el pié de foto solamente, luego no lo explican, con lo que te deja la duda de por qué la publican entonces!
    Dan ganas de escribir a la defensora del lector de El País, pero no sé si la echaron ya…

    Saludos

  2. Ramón Peco dice:

    Pues si, no deja de ser curioso que haya salido publicada una retrato personal que es noticia porque el retratado no quería que se publicase.

    Estaría bien indagar en el origen de la historia que explique de que forma la foto se pone en circulación. Seguro que tiene tela marinera.


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