Hace pocos días nos enteramos de que Perfect 10, una distribuidora de pornografía en internet, demandaba a Tumblr porque en algunos blogs de esa red se difundían sin permiso sus fotos. En 2006 la misma empresa ya intentó llevar a Google ante los tribunales por la misma razón: mostrar contenidos de ese internet invisible en el que se aloja el ecosistema de imágenes porno. Pero fracasó. Si en esta ocasión la denuncia prosperase -Tumblr es un objetivo más frágil- el intercambio de fotos en la red podría sufrir un duro golpe. Pero lo más interesante del caso es que nos recuerda el importante papel que juega en la red la industria dedicada a la producción de imágenes sexuales explícitas.
Si uno realiza una búsqueda en Google Imágenes del término ‘Porn’ con el filtro de contenido activado en su nivel más estricto no encontrará ni una sola foto. Pero si lo desactivamos completamente nos encontramos con casi 800 millones de imágenes. Muchas de ellas copiadas y pegadas una y otra vez en miles y miles de webs. Sólo una sofisticada maquinaria es capaz de generar semejante avalancha de fotos. Aunque es difícil conocer como funciona por dentro, seguramente estamos ante un sistema industrial de producción similar al de la moda. Por ejemplo, sorprende que la sede de una de las mayores empresas productoras de imágenes porno se encuentre en España y casi nadie lo sepa. Se trata de Private Media Group, ubicada en Barcelona. Hasta hace unos meses cotizaba en el Nasdaq y en su informe financiero de 2010 se explica que cuenta con un catálogo de dos millones de fotos. Una cifra que produce vértigo.
La propagación en la red de imágenes clasificadas para adultos sólo parece detenerse ante sitios muy concretos. El mejor ejemplo es Facebook. La red social que más imágenes almacena en internet, tiene sus puertas cerradas a cal y canto a cualquier material gráfico que pueda recordar vagamente a una imagen porno.
De hecho, la empresa de Mark Zuckerberg ha sido acusada una y otra vez de censurar imágenes por su exceso de celo. Es conocido sobre todo el caso de la foto de Robert Mappelthorpe que servía de portada a un disco de Scissor Sisters. ¿En que consiste exactamente la política de Facebook sobre las imágenes que permite difundir a sus usuarios? Es imposible saberlo, pero se nos ha ocurrido un experimento que puede dar en parte con la respuesta.
Si tenemos estómago para desactivar el famoso control de contenido de Google, seleccionar alguna de las fotos más polémicas de Robert Mapplethorpe y activar la búsqueda inversa de su servicio de imágenes seguramente terminemos en alguna web de pornografía gay, como Gaytube o cualquier cosa similar.
A pesar de que los resultados de esa prueba haya que cogerlos con pinzas, parece muy probable que los algoritmos empleados por Facebook para filtrar imágenes trabajen de forma similar: buscando analogías, por remotas que estas sean. Por eso,cualquier imagen que pueda parecer porno, aunque sea vagamente, es censurada automáticamente.
Un control que seguramente realizan codo con codo máquinas y humanos, aunque sea difícil distinguir entre unos y otros si nos atenemos a ejemplos como los de las fotos eliminadas de mujeres dando de mamar a sus hijos, el de este libro sobre sexualidad o el de la imagen de Kylie Minogue jugando con el pene de un enorme oso de peluche. Tres casos absurdos de puritanismo.
Zuckerberg y compañía parecen marcar el paso en la política sobre difusión de imágenes de carácter sexual que realizan la mayoría de redes sociales. El caso más interesante quizá sea el de Pinterest, el paradigma de red social inofensiva. Las imágenes que circulan por ella están desprovistas de polémica, entre otras cosas porque sus responsables cierran el paso a cualquier foto con cierta carga erótica. Algo que recuerda al mundo feliz de Aldous Huxley. Precisamente por eso ha nacido una copia de esa red a la que no se le ha quitado la cafeína: Snatchly, en la que circulan tantas imágenes sexuales como en Tumblr. Su número de usuarios crece sin parar.
Otro caso curioso es el de Flickr. Aunque muchos de sus usuarios no lo sepan la red social de Yahoo permite la publicación de imágenes con contenidos sexuales explícitos. Estas aparecen en las búsquedas que realizamos en ella al desactivar un filtro de contenido, similar al de Google Imágenes. Sin embargo, en las fotos que no son catalogadas por el usuario como contenido para adultos sus criterios de selección son tan radicales como los de Facebook. Como prueba el caso de la fotógrafa a la que censuraron un reportaje documental sobre el cáncer de mama que padecía.
Todos estos ejemplos nos hablan de la esquizofrénica relación que la red mantiene con las imágenes sexuales que circulan por ella. Según se explica en el gráfico que reproducimos a continuación las webs dedicadas a difundirlas superan el 10% de todas las que existen y las consultas para buscar contenido pornográfico representan una cuarta parte de las que se realizan cada día en el mundo. Pero a pesar de ello, esa importante porción de internet, en cierta forma invisible, sigue siendo un territorio del que casi nadie quiere hablar. Lo único que parece importar verdaderamente a todos es que no traspase sus fronteras.

[Source: OnlineMBA.com]
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Lo de nati martinez no es una censura como tal ya que quien tenga una cuenta en flickr podia ver las fotos el que no tuviese cuenta no podia verlas no creo que sea del todo censura ya que habra que ver cuantas cuentas existen en flickr me da la impresion que millones los blogs censuran comentarios sin asco y no pasa nada cuando no se esta de acuerdo con el dueño del blog etc etc.z